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El debate sobre la elección entre una furgoneta eléctrica o de combustión para trabajar en 2024 está a la orden del día. La transformación del panorama urbano, impulsada por la aplicación de la ZBE, las restricciones al tráfico en el centro y las crecientes medidas de protección del medio ambiente, obligan a los transportistas a replantearse qué tipo de furgoneta de alquiler en Madrid, se ajusta mejor a las necesidades de su negocio. Y es que Los cambios en la política medioambiental de Madrid, como la ampliación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) y la prohibición de la circulación de vehículos sin etiqueta ambiental en el centro de la ciudad a partir de 2025, han planteado una encrucijada a los transportistas: ¿optar por una furgoneta eléctrica o de combustión?
La decisión no es sencilla y depende de varios factores. Es por eso que en este artículo analizaremos las ventajas y desventajas de cada tipo de furgoneta, teniendo en cuenta los costes, el rendimiento, la autonomía y las ayudas disponibles.
El coste es uno de los principales factores a considerar al elegir entre una furgoneta eléctrica o de combustión. A continuación, se presenta un análisis detallado de los diferentes costes asociados a cada tipo de vehículo:
Coste por kilómetro:
Según un estudio de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC) el coste por kilómetro es:
Lo que supone un ahorro potencial de:
Ejemplo de ahorro mensual:
El coste por operación es un factor crucial para las empresas que dependen de las furgonetas para sus operaciones logísticas. Si bien las furgonetas eléctricas ofrecen un menor coste de combustible a largo plazo, existen otros aspectos que considerar al compararlas con las de combustión, como son la autonomía o las oportunidades de repostaje:
Ya que en este sentido las furgonetas eléctricas tienen una autonomía media de 250 km, un mayor tiempo de recarga y además la red de carga se encuentra en expansión, convirtiéndose en un handicap a la hora de optimizar la distribución.
Por su parte, las furgonetas de combustión, además de contar con una mayor autonomía y necesitar un menor tiempo de repostaje, cuentan con una amplia red de gasolineras.
Costes de mantenimiento:
Las furgonetas eléctricas pueden suponer un ahorro en los costes de mantenimiento en comparación con las furgonetas de combustión. Esto se debe a que las furgonetas eléctricas tienen menos piezas y componentes móviles, lo que significa que requieren menos revisiones y cambios de piezas.
De hecho un informe de la consultora Deloitte corroboró que el coste de mantenimiento de una furgoneta eléctrica es un 40% inferior al de una furgoneta de combustión.
Ventajas fiscales:
Además, las furgonetas eléctricas cuentan con ventajas fiscales pueden suponer un ahorro añadido sobre el coste total del vehículo.
Confort:
Aceleración y respuesta:
Facilidad de conducción:
Autonomía:
Las furgonetas eléctricas tienen un impacto ambiental significativamente menor que las de combustión, ya que a nivel de emisiones no emiten gases contaminantes ni partículas nocivas, como CO2, NOx o PM2.5 que contribuyen a la mala calidad del aire, al efecto invernadero y al cambio climático.
Pero además, reducen la contaminación acústica y generan menor consumo de energía (especialmente si se utiliza energía renovable para la recarga).
Sin embargo, la inversión inicial en una furgoneta eléctrica puede ser considerable, lo que supone un desafío para las empresas que necesiten renovar su flota, debido a las cada vez más exigentes políticas medioambientales en los entornos urbanos como son las las Zonas de Bajas Emisiones de ciudades como Madrid, Barcelona o cualquier ciudad con más de 50.000 habitantes.
Es en este contexto es donde adquiere una gran relevancia el alquiler de furgonetas en Madrid o cualquier otra ciudad con restricciones de circulación de vehículos para aquellas empresas que no puedan realizar la inversión inicial o que necesiten una solución temporal.
En general, las furgonetas eléctricas son la mejor opción para acceder a las ZBE de Madrid sin restricciones y con un impacto ambiental mínimo. Las furgonetas de combustión con etiqueta CERO o ECO también son viables, aunque su disponibilidad puede ser limitada y su precio de adquisición elevado. Las furgonetas con etiqueta B o sin etiqueta tienen una viabilidad baja o nula para acceder a las ZBE.